De juegos y juguetes

game-board-590317_1920Desde que era muy pequeña, los juegos de mesa ocupan un lugar muy importante en mi vida. Siempre he disfrutado jugando en familia y con los amigos, tanto de niña como de adulta. Cuando me vine a España estuve trabajando muchos años en una tienda especializada en juegos de mesa, rompecabezas y puzzles. No sólo mi colección de juegos ha ido creciendo más y más, sino que también aprendí mucho. Aprendí a asesorar sobre juegos según la edad, las necesidades y las circunstancias del niño (o del adulto). Como los juegos de mesa son otra de mis pasiones, he decidido abrirle un hueco y hablar de ellos.

Antes de todo, me gustaría remarcar la diferencia entre juego de mesa y juguete. El juego es una actividad en la que los participantes siguen ciertas reglas, se divierten, disfrutan, aprenden y comparten esa vivencia entre ellos. El juego está en la naturaleza del ser humano y es esencial en la infancia. El juguete es un objeto para jugar y entretenerse. Parecería que no hay mucha diferencia, pero sí la hay. Un juego requiere cierta actividad mental y/o física, tiene un objetivo final y desarrolla ciertas capacidades. Un juguete normalmente no hace eso (aunque hay juguetes que sí que lo hacen y también son importantes en la vida de un niño). Un rompecabezas, un juego de mesa (parchís, ajedrez, monopoly…), una petanca… son juegos. Una pelota, una muñeca, un cochecito… son juguetes. Tanto los juegos como los juguetes son esenciales en la vida de un niño. Gracias a ellos, aprende, se divierte, juega, disfruta, comparte… vive la esencia de un niño.

En esta nueva sección no voy a hablar de juguetes, sino de juegos. Y voy a recalcar una cosa. Recuerdo, cuando trabajaba en la tienda, que venían muchos padres de niños menores de 8 años buscando algún juego para que su hijo jugara solo. Luego venían padres de niños de 8 años en adelante buscando juegos familiares y quejándose de que sus hijos no querían jugar con ellos.

El juego de mesa, juego familiar, o como prefiráis llamarlo, es también un aprendizaje que se realiza desde pequeño. Si se le enseña desde pequeños que tienen que jugar solos, de mayores, lo normal es que querrán seguir jugando solos, que es como han aprendido que se hace. No se puede pretender que, mientras jueguen a juegos más “infantiles” jueguen solos y cuando tengan más edad jueguen con nosotros de buenas a primeras (la mayoría de juegos de adultos son a partir de 8 años). Realmente no existen juegos infantiles para que jueguen en solitario. Siempre tendremos que estar acompañándoles, aunque el juego sea para un solo jugador, será mucho más divertido para ellos si estamos acompañándole y jugando con ellos. Es de esa forma que, según vayan creciendo, querrán jugar a juegos de mesa con nosotros. Eso sí… si nos gustan los juegos.  Así que, por muy aburrido que nos parezca, por muy sencillo que sea un juego para un niño de 2 años… jugad con vuestro hijo, participad en su juego y disfrutadlo al máximo.